Acción De Gracias

En este mes se celebrará el día de Acción de gracias en Estados Unidos. Dentro de unos días, las familias se reunirán en torno al pavo relleno y otros manjares para dar gracias a Dios por las bendiciones recibidas en el curso del año anterior. Esta fiesta (de origen bien definido), es todo un símbolo de lo que son los Estados Unidos.

Durante el siglo XVII, los puritanos en busca de una libertad total de conciencia optaron fundamentalmente por dos vías. No pocos decidieron emigrar a Holanda –donde la Reforma, ya libre de las hogueras de la Inquisición, había establecido un peculiar sistema de libertades que proporcionaba refugio a judíos y seguidores de diversas fes religiosas– o incluso a las colonias de América del norte. Entre estos últimos, se encontraban los Padres peregrinos del barco Mayflower. Por el contrario, los que permanecieron en Inglaterra formaron el núcleo esencial del partido parlamentario –en ocasiones hasta republicano– que fue a la guerra contra Carlos I, lo derrotó y, a través de diversos avatares, resultó esencial para la consolidación de un sistema representativo en Inglaterra.

Los puritanos del Mayflower, herederos de la Reforma, no eran analfabetos ávidos de oro o de hallar la fuente de la eterna juventud. No deseaban conquistar sino colonizar. Deseaban cultivar la tierra con sus manos, desarrollar industrias y levantar ciudades.

Contaban con una tasa de alfabetización superior al 70 por ciento – cercana al ochenta entre los varones, de algo más del sesenta en las mujeres – según se desprende de los documentos de la época, es decir, unas siete veces inferior a la media que España tendría, al menos, hasta el siglo XIX. De manera bien significativa y por encima de conflictos posteriores, aquellos puritanos se atendrían a la legalidad.

Por un lado, contaban con un permiso regio para establecerse, pero, por otro, comprarían sus tierras a los indios – el caso más conocido fue el de Manhattan – en la convicción de que no podía llevarse a cabo un establecimiento violento. En esa circunstancia, residiría la clave de su supervivencia.

Cuando, dado lo crudo del invierno y la diferencia de las cosechas, los puritanos se vieron a punto de perecer de hambre, fueron los indígenas los que acudieron en su ayuda precisamente porque no habían llegado con la espada y la cruz para arrasar un imperio ya existente ni tampoco habían quemado los pies de sus caudillos en busca de codiciados metales preciosos. De aquella reunión famosa – donde indígenas y puritanos compartieron, entre otros alimentos, el pavo y donde los segundos no pudieron sino dar gracias a Dios por haberlos preservado en las peores circunstancias – surgió la celebración del Día de Acción de gracias que ha llegado hasta hoy mismo.

La llegada de los puritanos a lo que después sería Estados Unidos constituye históricamente uno de los acontecimientos de mayor importancia de la Historia porque sentó las bases para el desarrollo de esta nación. Estados Unidos se construiría sobre la base de la separación de la iglesia y el estado; sobre la base de la total libertad de conciencia que todavía en el siglo XX seguía combatiendo el Vaticano en sus documentos pontificios y durante el siglo XX resulta imposible en las naciones islámicas; sobre la base de la separación de poderes; sobre la base del principio de legalidad tan opuesto a los despotismos regios; sobre la base de los valores derivados de la Biblia dando una especial importancia a la alfabetización y a la educación.

Desde luego, la influencia educativa fue esencial ya que no en vano Harvard –como posteriormente Yale y Princeton– fue fundada en 1636 por los puritanos. Por cierto y de manera bien significativa, se trataba de instituciones posteriores en el tiempo a las creadas por los españoles en Hispanoamérica aunque huelga decir que, aplicando los principios educativos y científicos de la Reforma, pasaron pronto a todas las universidades del sur del continente y hasta la fecha nadie ha logrado revertir el proceso. Llegado el momento, incluso la nación se emancipó de la metrópoli y lo hizo redactando una constitución conforme a los principios puritanos.

Precisamente por esa raigambre puritana nacida de la Biblia y no de las tradiciones de los hombres autoerigidos en representantes de Dios en la tierra, Estados Unidos ha sido una nación de acogida para todos. Aquí han encontrado refugio, tras los puritanos y por sólo mencionar unos ejemplos, los judíos y los católicos; los mediterráneos y los nórdicos; los hispanos y los asiáticos. A nadie se le pidió estatuto de limpieza de sangre ni se le prohibió adorar a Dios – o no hacerlo – de acuerdo a sus convicciones. Tampoco se cometió la horrible monstruosidad de basar la identidad nacional en una confesión religiosa levantando un futuro de intolerancia y miseria. Ciertamente, la historia nacional de Estados Unidos tiene sus sombras, pero sus luces son muy superiores y, por añadidura, explican su desarrollo tan distinto al de la mayoría de las naciones.

Aquí el hombre – no súbdito, sino ciudadano – puede doblar sus rodillas ante Dios, pero a nadie se le hará agachar la cabeza ante los clérigos de una iglesia. Tampoco lo obligarán a mantener entidades religiosas, políticas o sindicales a las que no pertenece. Y nunca se le prometerán utopías si se inclina ante las castas privilegiadas, pero se le reconoce el derecho a buscar por sus medios la felicidad. Esa base puritana – asentada precisamente cuando España era regida por un rey tarado y malgastaba por segundo siglo sus caudales en defender la liberticida Contrarreforma – explica muchas, muchísimas cosas por más que a muchos les ataque los nervios al constituir un rotundo mentís a las razones que aducen para el fanatismo y para justificar un pasado sin justificación alguna.

Algunas Conclusiones.

1 La celebración del dia de Acción de Gracias tiene un enorme significado, porque la llegada de los puritanos a las costas de los Estados Unidos constituyó uno de los acontecimientos mas trascendentales de la historia universal.

2 Los puritanos no iban en busca del oro o de la esclavización de los indígenas o de la fuente de la eterna juventud como los españoles y portugueses, buscaban solo un lugar en el que pudieran tener libertad de conciencia y cultivar la tierra.

3 Los puritanos tomaron una visión del trabajo tomado de las escrituras, a diferencia del mundo hispano que considero infame el trabajo manual hasta finales el siglo XVIII en que una pragmática del rey Carlos III lo declaro aceptable, los puritanos vieron en ese trabajo una manera indispensable de transformar la sociedad.

4 Igualmente como cualquier corriente surgida de la reforma protestante del siglo XVI , los puritanos enfatizaron la lectura de la Biblia , como indispensable para la vida espiritual, el impacto que semejante circunstancia tubo en la alfabetización resulto extraordinario, mientras en la Europa católica no se llegaba al 10 por ciento de índice de alfabetización, los puritanos contaban con un 80 por ciento de alfabetización masculina y de mas de un 60 por ciento de alfabetización femenina.

5 Precisamente por su insistencia en saber leer y escribir a diferencia de lo que sucede todavía al sur del río grande, los puritanos enfatizaron de manera esencial la educación, creando a semejanza a lo que sucedía en la Europa Protestante escuelas públicas desde el principio.

6 Los puritanos además se atuvieron estrictamente a los diez mandamientos, así no solo no practicaban el culto a las imágenes, prohibido expresamente en el decálogo entregado por Dios a Moisés, sino que por añadidura no podían consideran como sucedía en el mundo católico que pecados como la mentira o el hurto eran simples pecados veniales.

7 De manera similar, los puritanos siguiendo los principios expresados en la Biblia, creían en una supremacía de la ley, que estaba por encima de papas, monarcas y demás personajes de relevancia de la época; con lo que también marcaron una enorme distancia con lo que sucedería en el centro y el sur del continente americano.

8 De los puritanos surgió la teoría de la separación de poderes y algo mas de un siglo después, la constitución de los Estados Unidos de América; la primera constitución democrática de la historia contemporánea.

EL día de Acción de Gracias constituye una celebración verdaderamente notable, por un lado implica el recuerdo de uno de los actos que sentó las bases de lo que hoy es Estados Unidos, es una fiesta donde millones de personas son conscientes de que lo que han recibido a lo largo del año es una muestra de la generosidad de Dios y por eso precisamente lo agradecen.

Además una oportunidad de reflexionar sobre los resultados de poner los principios que se encuentran en la Biblia por delante de otro tipo de cosmovisiones con sus resultados correspondientes.

FuenteCésar Vidal
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