Desplazamientos Forzados

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Después de que los sabios se fueron, un ángel del Señor se le apareció a José en un sueño. «¡Levántate! Huye a Egipto con el niño y su madre —dijo el ángel—. Quédate allí hasta que yo te diga que regreses, porque Herodes buscará al niño para matarlo». Mateo 2: 13

El número de personas desplazadas por conflictos armados, crisis, violencia generalizada o persecución aumentó en 2017 con respecto a 2016 en 2.9 millones, según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), y para el 2018 la cifra va en aumento.

El “Informe Mundial de Tendencias de Desplazamientos Forzados” revela que de los 68,5 millones de personas forzosamente desplazadas en el mundo 25.4 millones son refugiados, 40 millones desplazados internos y 3,1 millones solicitantes de asilo. Venezuela es el cuarto país con más solicitudes de asilo, pero los preceden los afganos, sirios e iraquíes. El desplazamiento es un fenómeno mundial, las personas que huyen de sus países de origen, están migrando a diferentes partes del mundo, la mayor concentración es Europa y Estados Unidos fue por primera vez el primer país con más aplicaciones de asilo, por delante de Alemania e Italia.

Las anteriores son solo cifras generalizadas, pero detrás de esos abrumadores números hay rostros de niños, jóvenes y ancianos con sueños y esperanzas, personas de carne y hueso que anhelan un futuro y una esperanza. El problema migratorio es complicado y las soluciones no son inmediatas, se requiere que los países en conflicto reciban ayuda para solucionar sus problemas y los países receptores trabajen en la creación de leyes migratorias justas y seguras para todos. Este problema se debe enfrentar con sensibilidad e inteligencia, sin olvidar el amor y la misericordia.

Dios le recordó al pueblo judío y a nosotros hoy que debemos de acoger y cuidar al niño, a la viuda y el extranjero,( Deuteronomio 10, Éxodo 22)así mismo Jesús nos habla que cuando damos de comer, vestimos al que está en necesidad y recibimos al forastero es como si lo estuviéramos haciendo por él. Mateo 25:35-45.

Jesús siendo pequeño fue un desplazado de la violencia por que como nos cuenta las escrituras Herodes lo buscaba para matarlo, se alcanza a imaginar la angustia de María y José, al tener que salir huyendo a un país que desconocían.? – estoy convencida que para ese momento de la historia la confianza de estos nuevos padres estaba en Dios pues ya habían experimentado muchos milagros y la provisión de El.

Puede usted ponerse en las sandalias de José y María? Por que entonces no se mete en los zapatos del centro americano o venezolano que huye de su país para salvar la vida de sus hijos y darles un futuro y una esperanza? Mientras hay vida hay esperanza( Eclesiastés 9:4-6)…. Si este versículo aplica para usted también para las millones de familias que andan por el mundo buscando un refugio. Que Dios nos ayude.

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