Eres Lo Que Hablas, Hablas Lo Que Eres

El hablar es mucho más que decir las palabras correctas y pronunciarlas bien. Quiénes somos y la manera en que hablamos es lo que hace la diferencia. No hay duda de que podemos pensar en muchas maneras creativas de usar mal las palabras: podemos blasfemar y maldecir, podemos mentir y engañar, podemos acosar y abusar, podemos chismear y ridiculizar o no. Cada vez que abrimos la boca, en conversaciones mutuas o en oraciones a nuestro Señor, la verdad y comunidad cristianas están en juego.

Es así que, lo primero en la lista de prioridades de la comunidad cristiana durante todas las generaciones es desarrollar diligentemente una voz que hable en consonancia con el Dios que habla, es hablar de manera que la verdad sea dicha y se forme comunidad y es orar al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo y no a algún ídolo en forma de becerro de oro que haya sido creado por uno de los numerosos descendientes de Aarón.

FuenteEugene Peterson
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