Las Amenazas de la Ley de Igualdad


¿Qué es la Ley de Igualdad? No dejes que el nombre te engañe. La Ley de Igualdad o “The Equality Act”, como se
conoce en ingles, propone “actualizar” la Ley de Derechos Civiles de 1964 que el Congreso aprobó principalmente
para combatir el racismo, pero ahora desean agregar la orientación sexual y la identidad de género como clases
protegidas afines a la raza.

En lugar de encontrar formas de sentido común y estrictamente adaptadas para proteger a los estadounidenses que se
identifican como LGBT de una discriminación verdaderamente injusta, el proyecto de ley servirá como un medio
para perseguir a aquellos que no adoptan la ideología de género. Sobre todo atentara contra las leyes que protegen la
igualdad, la seguridad y la privacidad de la mujer, y por ende nuestras hijas.

La Ley de Igualdad sacrificaría los derechos ganados con esfuerzo de las mujeres, al tiempo que privilegia a los
hombres que se identifican como mujeres. Si se convierte en ley, esos hombres tendrían derecho a pasar la noche en
refugios para mujeres maltratadas, desvestirse en los vestuarios de mujeres y competir en equipos deportivos
femeninos, incluso en las escuelas. Del mismo modo, puede reservar ciertos trabajos solo para hombres o mujeres
(piense en los agentes de la TSA que realizan chequeos), pero debe permitir que un hombre que se identifica como
mujer realice registros sin ropa a las mujeres.

La Ley de Igualdad obligaría a “cualquier establecimiento que ofrezca un bien, servicio o programa, o que brinde
atención médica”, junto con cualquier organización que reciba fondos federales. Las instituciones religiosas también
están incluidas. Según la Ley de Igualdad, las escuelas religiosas, las agencias de adopción y otras organizaciones
benéficas enfrentarían una sanción federal por defender las enseñanzas de la biología convencional y la Biblia, la
genética moderna y el Génesis, en lo que respecta al sexo y el matrimonio.

Estarán en riesgo, porque la Ley de Igualdad toma nuestras leyes sobre igualdad racial y agrega conceptos altamente
ideológicos sobre sexo y género. Pero la mayoría de las leyes sobre racismo no incluían protecciones de la libertad
religiosa que incluye protecciones sólidas para las escuelas y organizaciones cristianas.

¿Que podemos hacer en cuanto esto?
Primero: orar por nuestros gobernantes.
Segundo: contactar a nuestros senadores y dejarles saber que no estamos de acuerdo con esta ley.
Tercero: educarnos nosotros y educar a nuestros hijos en cuanto a temas como estos.

Recuerda que unidos somos mas fuertes.

Pastor Joezel Alicea

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